sábado, 14 de noviembre de 2015

COLEGIO DE DENTISTAS APOYA EXAMEN ÚNICO NACIONAL DE CONOCIMIENTOS DE MEDICINA (EUNACOM)

En octubre de 2015, el Colegio de Dentistas apoyó al Colegio Médico en su defensa  del EUNACOM, basados en la necesidad de entregar una garantía en la atención.

Link: http://www.colegiodentistas.cl/portal/index.php?option=com_k2&view=item&id=870:%E2%80%8E&Itemid=72

5-10-2015 10:45
Presidente nacional del Colegio: “apoyamos el examen nacional porque su sentido es garantizar atención de calidad a los pacientes”
A partir de los planteamientos del Colegio Médico respecto de fortalecer el examen nacional de Medicina, Eunacom, el Colegio de Dentistas manifiesta su respaldo. 

“El sentido de este instrumento no es hacer privilegios con nadie sino todo lo contrario: establecer una misma vara de calidad para todos los que quieran ejercer en Chile, independientemente de donde hayan estudiado”, indica el Dr. Jaime Acuña, presidente nacional de la Orden.


Este apoyo se explica en la lógica de la constante preocupación que ha tenido el gremio odontológico en relación a la formación de quienes ejercerán la profesión en el futuro. “Que la calidad y la excelencia sean el centro de nuestro desempeño, equivale a poner a los pacientes en el centro de nuestras preocupaciones”, aclara Acuña.


Asimismo, añade, “nos parece que resolver los problemas de cobertura en la Red Pública es y debe ser perfectamente compatible con que los usuarios reciban atención de calidad”.

Mismo estándar para Odontología

Junto con manifestar el respaldo antes mencionado respecto a la necesidad de fortalecimiento de la evaluación para egresados de Medicina, el presidente nacional del Colegio de Dentistas insiste en la necesidad de aplicación de un certamen similar para quienes egresen y desean ejercer Odontología.


“Estamos convencidos de que el mismo nivel de exigencia que se hace con los colegas que vienen a contribuir con sus conocimientos a nuestro país, debe hacerse respecto a la formación de quienes estudian en Chile” indica el líder gremial respecto a la transversalidad que debe tener la aplicación del examen.


Asimismo, Doctor Acuña hace un llamado a aplicar el mismo estándar que se aplica para Medicina en Odontología. “No es aceptable que en Chile no tengamos examen nacional ni acreditación obligatoria para nuestra carrera. La salud bucal de los chilenos no puede estar en ese estado de irresponsable desregulación".


Finalmente, Acuña reflexiona sobre el rol estatal  frente al tema de la calidad: “urge que nuestro país, como muchos de la OCDE, avance hacia una agencia que refleje el rol intransferible del Estado en velar por prestaciones de calidad de todos los profesionales de la salud”.

COLEGIO DE DENTISTAS ENVÍA CARTA A MINEDUC SOLICITANDO EXAMEN NACIONAL ODONTOLÓGICO

En el mismo documento enviado por el Colegio de Dentistas al MINEDUC en Junio de 2015, solicitando la acreditación obligatoria de la carrera de Odontología,  argumentan la necesidad de una Examen Nacional Odontológico. (ver más información en tema "Acreditación Obligatoria: Colegio de dentistas solicita formalmente acreditación obligatoria de carrera de Odontología" de este blog)

A continuación, lo indicado por el Colegio:

"...Otra gestión paralela: El examen nacional


Adicionalmente, y en el entendido que el problema de la calidad en la formación debe ser abordado por el Estado en su conjunto, gestionamos ante el Minsal que debe implementarse un examen nacional que garantice que quienes han egresado de Odontología están plenamente habilitados para desempeñarse en la profesión. Este examen debe ser rendido por todos quienes quieran, de aquí en adelante, ejercer la Odontología en el país y recoger la experiencia del Examen Nacional de Medicina, de modo de repetir sus aciertos y corregir sus insuficiencias.
No queremos que se transforme en un instrumento de competencia ni de mercado, sino una genuina medida capaz de defender el derecho de nuestros compatriotas a una salud bucal de calidad.
¿Por qué un examen nacional odontológico?
Debido al crecimiento exponencial de las carreras de odontología en los últimos años y a un sistema de acreditación que está siendo cuestionado y reformado, hoy no se puede asegurar que la formación de los cirujanos dentistas sea de calidad. Tampoco podemos asegurar la calidad de los odontólogos formados en el extranjero y que, por virtud de los múltiples tratados internacionales de reconocimiento de títulos profesionales, eligen venir a ejercer en nuestro país.
El último EUNACOM arrojó que ocho de cada diez médicos extranjeros (78.8%) reprueban el examen. No creemos que existan razones para que esta realidad sea distinta en Odontología.
Además, la odontología es una profesión que, al ejercerse en un ámbito tan sensible como la salud, es autónoma y está fundada sobre la base de las confianzas. Por ello es fundamental mantener ese contrato entre el profesional y el paciente, el que, de romperse, afectará a toda la profesión y, más grave aún, a la salud bucal de la población.
Adicionalmente, la falta de tuición por parte de los colegios profesionales impide proteger gremialmente desde este ámbito a la profesión.
La situación en la OCDE
En los países de la OCDE existen países que basan fuertemente su desarrollo en base al emprendimiento y la libertad de educarse, pero al mismo tiempo asumen su rol fiscalizador que garantiza la calidad de los profesionales de la salud y en consecuencia, la calidad de los servicios que reciben los ciudadanos.

Los siguientes países, independientemente de la titulación que entrega la universidad, exigen a sus dentistas una acreditación del Estado para ejercer: Estados Unidos, Japón, Canadá, Australia, Reino Unido e Israel.
En Alemania, el odontólogo debe inscribirse obligatoriamente en los Colegios de Dentistas regionales. Hay 17 en el país y, entre otras misiones, deben velar con sus tribunales por la correcta atención de los dentistas.
En Dinamarca, el dentista debe trabajar 1.440 horas y ser evaluado satisfactoriamente, antes de recibir su habilitación para el ejercicio autónomo.
En estos países se asume que al existir universidades privadas, el Estado debe asegurar que la formación privada cumpla con estándares de calidad de los egresados. Otros países estimulan la formación solo en universidades públicas, siendo estas gratuitas para los alumnos. En todos los países de la OCDE, sin embargo y con la sola excepción de Chile, existen mecanismos para garantizar la calidad en la formación de los dentistas"


ESTADO DE SITUACIÓN DEL RECONOCIMIENTO CONACEO COMO AGENCIA ACREDITADORA

Se espera que a fines del 2015, finalmente CONACEO sea reconocida como Agencia Acreditadora por parte de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA)


QUÉ SON LAS AGENCIAS ACREDITADORAS?


De acuerdo con la Ley N°20.129, las agencias de acreditación son las instituciones nacionales o internacionales autorizadas para de acreditar carreras y programas de pregrado, magíster y especialidades del área de la salud, en aquellas áreas y niveles en las que sean autorizadas. Las agencias, antes de iniciar sus actividades, deben solicitar su autorización a la Comisión Nacional de Acreditación y cumplir con los requisitos de autorización y condiciones de operación definidas por la CNA.



A continuación, una publicación en el Boletín de la Sociedad Odontológica de Chile del año 2012, en la que el Director de CONACEO, Dr. Miguel Bravo, da cuenta de los logros alcanzados en los últimos 20 años de su gestión como Director.

Link: http://www.soch.cl/boletin%203-2012/interior_boletin_3_2012.pdf



EXAMEN NACIONAL DE ODONTOLOGÍA: REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA DE INSTRUMENTOS

A continuación, el resumen del trabajo de los Dres. Fuentes, Silva y Llernmaly, del Departamento de Odontología Integral Adultos de la Facultad de Odontología de la Universidad de la Frontera, respecto a las experiencias de la aplicación de un examen nacional en el área de salud en Chile.

Link: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-381X2014000100017



miércoles, 11 de noviembre de 2015

DIRECTORIO


PRESIDENTE:

DR. FRANCISCO OMAR CAMPOS SANHUEZA


EX VICEDECANO FACULTAD ODONTOLOGÍA UNIVERSIDAD DE CHILE.

PROFESOR CÁTEDRA PRÓTESIS FIJA, FACULTAD ODONTOLOGÍA UNIVERSIDAD

DE CHILE.

PRESIDENTE INTERNACIONAL "THE PIERRE FOUCHARD ACADEMY"


VICEPRESIDENTE SOCIEDAD ODONTOLÓGICA DE CHILE.




DIRECTORES:


DRA. KARLA MOSCOSO MATUS


ODONTÓLOGA LEGISTA SERVICIO  MÉDICO LEGAL


DR. MIGUEL BRAVO ELGUETA

PRESIDENTE CONACEO

EX PRESIDENTE COLEGIO DENTISTAS



DR. ROBERTO AVALOS QUERO

PRESIDENTE DE INTERNATIONAL COLLEGE OF DENTISTS AMERICA DEL SUR

EX JEFE ODONTOLOGÍA HOSPITAL SAN JOSE.



DR. EFRAIN ROJAS OXA

PRESIDENTE ASOCIACIÓN CHILENA DE ODONTOLOGÍA PARA PACIENTES ESPECIALES ALOPE.


DR. FRANCO SANDRETTI REYES

EX JEFE DEPARTAMENTO ODONTOLÓGICO, SUBSECRETARIA
DE REDES DEL MINISTERIO DE SALUD


DR. MANUEL EHRMANTRAUT NOGALES

PROFESOR ASISTENTE FACULTAD ODONTOLOGÍA
DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE





















ODONTÓLOGOS DEL REGISTRO NACIONAL DE PRESTADORES INDIVIDUALES DE SALUD

Trabajo de investigación realizado por las Dras. Karla Moscoso, Pía Smok y Anna María Botto en la Revista Clínica de Periodoncia, Implantología y Rehabilitación Oral (PIRO)
Trabajo recibido el 13 de mayo de 2015, y aceptado el 27 de septiembre del 2015.

Resumen Objetivo: Caracterizar a los odontólogos que ejercen la profesión en Chile, inscritos en el Registro Nacional de Prestadores Individuales. Material y método: Estudio descriptivo,transversal, efectuado con la base de datos del Registro Nacional de Prestadores Individuales de la Superintendencia de Salud, solicitada vía Ley de Transparencia. Resultados: A fecha de septiembre de 2014, se encontraban registrados 15.901 odontólogos titulados, desde 1945 en adelante. Su promedio de edad es 42,9 ± 11,46 anos. ˜ El 54% son varones, y el 46%, mujeres. El 89,6% de los odontólogos chilenos estudió en Chile, el 73% de ellos en universidades tradicionales. Un 7,3% de los profesionales registrados son extranjeros, cuya gran mayoría estudió fuera del país. Para ellos, la vía más común de revalidación de título es mediante convenios con el Ministerio de Relaciones Exteriores. La universidad tradicional con más titulados es la Universidad de Chile, mientras que la Universidad Mayor es la privada con mayor egreso. En el último quinquenio, la cantidad total de titulados de universidades privadas superó al total de egresados de universidades tradicionales. Existen 4.339 registros de especialidad, un 49% de ellos certificado en el quinquenio 2009-2013. La especialidad más frecuente es Ortodoncia, con un 19,5% del total. La vía de certificación más frecuente es el posgrado universitario. Conclusiones: Esta investigación constituye uno de los escasos estudios con información oficial y no especulativa sobre odontólogos en Chile. Consideramos que el Registro Nacional de Prestadores Individuales debe mejorar el acceso y registro de sus datos, para así caracterizar de forma adecuada, tanto demográfica como académicamente, a estos profesionales.




Link: http://ac.els-cdn.com/S0718539115001196/1-s2.0-S0718539115001196-main.pdf?_tid=571c73f2-88e3-11e5-a796-00000aab0f02&acdnat=1447294750_d795a325a85016df3e1bd572084436d3


PROFESIONALES DE LA SALUD Y EL APEGO A LA LEX ARTIS

Esta columna de opinión fue escrita por la Dra, Karla Moscoso, Odontóloga del Instituto Médico Legal para el Quinto Poder. En ella que afirma que "los Odontólogos proporcionalmente nos apegamos mucho menos a la lex artis que los médicos".

El link es: http://www.elquintopoder.cl/salud/profesionales-de-la-salud-y-el-apego-a-la-lex-artis/



"Camino por la vida equivocándome. No lo hago a propósito, la mayoría de las veces es por atolondrada, nada grave por suerte, pero si he de sincerarme, de vez en cuando meto la pata.  A mi favor debo decir que dudo que exista alguien que alguna vez no cometa un error.  Como hace ya largo tiempo que no ejerzo como odontólogo clínico, hace rato que dejé de equivocarme al hacer atenciones clínicas. Sin lugar a dudas que cometí varias, de hecho tengo una en mi mente francamente vergonzosa subsanada solamente porque mi paciente se lo tomó con humor. En gestión de calidad, mi error correspondería  a un near miss a un “casi error”, es decir, una acción no planificada pero que, afortunadamente, no causó una injuria deleznable.
Lamentablemente, en salud existen acciones que sí deben  ser catalogadas como un franco error y algunas de ellas poseen  muy lamentables consecuencias. Cuando estos errores se judicializan le corresponde, en un alto porcentaje de casos, a la Unidad de Responsabilidad Médica del Servicio Médico Legal (SML) determinar si hubo o no apego a la lex artis. En buen  chileno,  es el SML quien debe determinar si hubo o no error  del profesional (médico, odontólogo o cualquier otro profesional de la salud), en virtud de las condiciones que existían al momento de suceder el hecho.
De existir culpa, es decir, no apego a la lex artis,  los jurídicos enuncian  la famosísima negligencia. Que sucede cuando el tratante omitió hacer algo; pero también puede expresarse como  impericia, cuando el tratante hizo mal algo que debía saber hacer, o con imprudencia, que es cuando se hizo mal algo que no estaba capacitado para ejecutar o la inobservancia, cuando el tratante  hizo algo no  ajustado a los protocolos y normas.  Respecto a las distintas formas en que puede expresarse la culpa, a mi modo de ver es la impericia la más compleja, pues la entiendo como una falla estructural en la formación del profesional, pues debía saber hacer algo y no supo hacerlo.
Es innegable que la adscripción del libre mercado en la educación ha favorecido a la población con una mayor tasa de ingreso a la universidad,  pero también que este acceso,  no necesariamente ha ido aparejado de una educación de calidad. En una distribución normal, un  mayor número de profesionales implica que se exprese con mayor nitidez un fenómeno que siempre ha estado presente: existen profesionales mejores que otros.
Lamentablemente el tema no es sólo que existan buenos y malos, es que hay algunos que no saben lo mínimo que deben saber. En medicina, la obligatoriedad de la acreditación del pre grado sumado al requerimiento del EUNACOM (Examen Único Nacional de Conocimientos de Medicina) para ingresar al sistema público, sirven para cautelar el mínimo minimorum de conocimientos de los médicos que egresan. En las demás carreras de la salud, eso no existe. Me preocupa la odontología, pues la desregulación se expresa no sólo en la dificultad para la  empleabilidad de los profesionales porque existen muchos,  sino porque un análisis a los resultados de las causas de responsabilidad sanitaria analizadas en el SML desde el año 1997 a la fecha, indica que los odontólogos proporcionalmente nos apegamos mucho menos a la lex artis que los médicos (35% v/s 9%). El tema no es menor.
Hay mucho camino por recorrer. No es posible que salgan al mercado laboral profesionales que no cuentan con los conocimientos básicos para ejercer. Urge tomar decisiones profundas respecto a la regulación de las carreras de la salud: acreditación obligatoria de pregrado, barreras de entrada al mundo laboral (EUNACOM), sistemas de geolocalización de los profesionales, entre otras. Dentro de la mi área,  la red nacional de facultades de odontología de universidades públicas hace esfuerzos propiciando la marcha blanca de un examen de odontología nacional, pero falta más. Mucho más".

PERFIL DE EGRESO DEL CIRUJANO DENTISTA EN LOS CRITERIOS DE EVALUACIÓN DE LAS CARRERAS DE ODONTOLOGÍA

Definición vigente del Perfil del Cirujano Dentista, extraído de los "Criterios de Evaluación de Carreras de Odontología" de la Comisión Nacional de Acreditación CNA.





PRESENTACIÓN

El presente documento corresponde a los criterios y estándares para la evaluación de carreras de Odontología definidos por CNAP durante su funcionamiento. De acuerdo a lo establecido en la Ley 20.129 y a lo acordado en la séptima sesión de CNA-Chile, de fecha 7 de marzo de 2007, mientras la Comisión no cuente con criterios, normas y procedimientos propuestos por sus Comités Consultivos, se aplicarán transitoriamente aquellos definidos por las Comisiones Asesoras de Evaluación de la Calidad de la Educación Superior, Comisión Nacional de Acreditación de Pregrado (CNAP) y Comisión Nacional de Acreditación de Postgrados (CONAP).

PERFIL DE EGRESO DEL CIRUJANO DENTISTA

El Cirujano Dentista es un profesional universitario, formado con sólidos conocimientos científicos y plena conciencia de la necesidad de perfeccionamiento permanente y una adecuada formación en las áreas humanista, tecnológica y de gestión. Está capacitado para actuar proactivamente con liderazgo y creatividad en la solución de los problemas más prevalentes de salud del sistema estomatognático, tanto a nivel individual como de la comunidad. El Cirujano Dentista ejecuta acciones tanto de fomento como de protección y recuperación del estado de la salud en el área de su competencia, en un contexto integral y sustentado por un marco de sólidos principios éticos y de respeto irrestricto por la normativa legal, de bioseguridad y medio ambiental vigentes
Dada la diversidad de áreas que concurren a la formación integral del Cirujano Dentista, este Comité ha decidido que, con el fin de facilitar la operacionalización de las competencias mínimas exigibles al egresado de las carreras de Odontología en el país y su posible traducción a contenidos curriculares, éstas pueden clasificarse en términos de áreas del conocimiento en tres grupos:

· Área de competencias de índole general
· Área de competencias vinculadas al desempeño profesional
· Área de competencias de carácter complementario

Área de competencias de índole general
Corresponde al conjunto de competencias que expresan un adecuado desarrollo del pensamiento y el manejo de conceptos básicos necesarios para la comprensión de los procesos sobre los que se basa el ejercicio profesional. En esta área, la carrera deberá formar un egresado capaz de:
· Aplicar un pensamiento lógico y abstracto.
· Comprender y aplicar los procesos biopsicosociales que participan en el
funcionamiento del organismo humano y la dinámica de los cambios que
opera en ellos.
· Analizar la realidad con rigor científico.

Área de competencias vinculadas al desempeño profesional
Es aquella que expresa el adecuado nivel de dominio de los conocimientos, habilidades y destrezas necesarias para un correcto accionar profesional. Dentro de éstas pueden distinguirse 2 subgrupos:
a) Ciencias biomédicas :
Corresponden al núcleo de información fundamental de las características morfofuncionales
del organismo humano, tanto normales como patológicas, con especial énfasis en el sistema estomatognático y su interrelación con el resto de los órganos y sistemas.
En esta área el cirujano dentista debe poseer:
· Conocimiento integrado de las bases biológicas, estructurales y morfofuncionales que rigen en los estados de salud y enfermedad en el hombre.
· Capacidad para comprender y determinar los factores involucrados en el desarrollo de los cuadros patológicos.
b) Competencias profesionales propiamente tales:
Son aquellas que constituyen la esencia del desempeño profesional a nivel de odontólogo general y que, por lo tanto, son requisito para su formación.
En esta área el cirujano dentista debe poseer:
· Capacidad para actuar dentro de un marco de aplicación de principios de razonamiento ético y de responsabilidad profesional, de acuerdo a las disposiciones legales, reglamentos y normas para el ejercicio de la profesión.
· Habilidad para aplicar los conocimientos adquiridos, con pensamiento crítico, para la evaluación del estado de salud de un paciente o de una comunidad.
· Habilidad para identificar el o los factores involucrados en las patologías más prevalentes y definir las posibilidades y niveles de intervención en ellas.
· Capacidad para integrar y aplicar la evidencia científica y criterios de riesgo para diseñar planes preventivos individuales.
· Capacidad de integrar y aplicar la evidencia científica para la formulación de estrategias colectivas de promoción y mantención de la salud.
· Habilidad para aplicar conocimientos básicos y específicos basados en la evidencia científica, para la formulación de un diagnóstico y plan de tratamiento integral.
· Capacidad para detectar precozmente anomalías estructurales y funcionales del sistema estomatognático, e intervenir sobre ellas para limitar el daño.
· Capacidad para integrar los conceptos biológicos, físicos, químicos, funcionales y estéticos para la rehabilitación del sistema estomatognático.
· Capacidad para prescribir y utilizar fármacos y biomateriales de uso odontológico.
· Destrezas psicomotoras que le permitan ejecutar adecuadamente los planes de tratamiento diseñados.
· Actitud autocrítica para establecer y utilizar mecanismos de derivación de pacientes que requieran atención especializada.
· Capacidad para evaluar resultados de tratamientos y diseñar planes de seguimiento y mantención.

Área de competencias de carácter complementario

Reúne a aquellas competencias que expresan la adopción de conocimientos, habilidades y destrezas, en ámbitos que, sin ser propios de la profesión, son necesarios para otorgar mayor eficiencia y versatilidad en el desempeño profesional y permitir una mejor utilización de los recursos. En esta área el egresado deberá mostrar:

· Habilidad para buscar, incorporar e integrar permanentemente nuevos conocimientos y asumir los cambios que inciden en su quehacer profesional.

· Poseer los conocimientos y habilidades que le permitan aplicar herramientas básicas de planificación, administración y gestión en odontología.

· Habilidad para expresarse en forma oral y escrita, con dominio del lenguaje técnico.

· Capacidad para interactuar en ambientes diversos e interrelacionarse asertivamente con otros seres humanos.

· Habilidad para el trabajo en equipo, como componente o líder del mismo.

· Capacidad intelectual y acervo cultural para comprender la dinámica de su entorno social e integrarse adecuadamente a él.


El link es: 




ROL DEL ESTADO EN EL SECTOR SALUD

A continuación, se presenta un extracto del "Informe Final Evaluación del Gasto Institucional del Fondo Nacional de Salud FONASA", de diciembre de 2013, elaborado por el Instituto de Administración en Salud, de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, para la Dirección de Presupuesto del Ministerio de Hacienda, en el cual se refieren a las causas que fundamentan la participación del Estado en los Sistemas de Salud.

El link es: http://www.dipres.gob.cl/595/articles-115534_doc_pdf.pdf



ANEXO N° 1: ROL DEL ESTADO EN EL SECTOR SALUD

Se revisarán a continuación los antecedentes teóricos que permiten fundamentar la participación del Estado en los sistemas de salud.

1. Aspectos Generales

Las personas demandan servicios de atención de salud tanto para evitar posibles efectos negativos en su propio estado de salud producto de las enfermedades, como para solicitar servicios preventivos que le permitan desarrollar su vida diaria de forma normal y, de esta manera, maximizar su nivel de bienestar. En otras palabras, los servicios de atención de salud deben ser considerados insumos más que un bien final.
El mercado de la atención de salud no cumple con las condiciones clásicas de otros mercados y si queremos entender cómo el Estado debe intervenir, es necesario primero saber cuáles son estas condiciones. Para dichos fines consideraremos los trabajos de Arrow (1963) y Newhouse (1996).
Por un lado, la naturaleza misma de la demanda, a diferencia de los mercados tradicionales, es irregular e impredecible y se hace evidente sólo ante la presencia de enfermedad o alguna presunción de ésta. Lo anterior ocurre dado que ellas no sólo representan potenciales costos a las personas, sino que además implican un riesgo en sí mismo para las personas, por lo que buscan evitar los efectos negativos de éstas.
Ahora, con respecto a los médicos, se espera un comportamiento distinto al de un agente económico cualquiera, ya que existe una restricción ética en su actuar: se espera que busquen el bienestar del individuo. El diagnóstico médico es en base a la necesidad objetiva de cada caso, y se asume que el médico certifica la existencia de ciertas enfermedades, y se espera que busque complacer a los clientes. Las personas confían en los médicos y esperan que sean desinteresados en su actuar.
Existe también incertidumbre en cuanto a la calidad del producto, es decir, si el diagnóstico y el tratamiento determinado por el médico mejora o no el estado de salud de las personas. Esto es relevante, ya que el bienestar de las personas depende de su estado de salud, por lo que podrían ser posibles grandes disminuciones en el primero, al no utilizarse los tratamientos adecuados para ellas. Grossman, Michael (1999). Es decir, una oferta y demanda que se ajustan por las fuerzas del mercado, por lo que se llega a un punto eficiente de producción.
En cuanto a la oferta laboral de los médicos y otros profesionales de la salud, ella se encuentra limitada por las restricciones al ejercicio de la profesión dadas por las certificaciones exigidas. Por una parte, de esa forma se logra garantizar e informar de la calidad a los usuarios, que es algo que es valorado por la demanda. Por otra, cuando ellas se expresan en importantes restricciones en el mercado (por ejemplo, los cupos para la formación de especialidades), permiten mantener altos retornos para la profesión.

2. Fallas en el Mercado de la Salud

Junto a lo señalado en la sección anterior, dentro del mercado de la salud existen una serie de fallas de mercado que podrían justificar, al menos desde una perspectiva teórica, la intervención del Estado, a saber:

Bienes Públicos: son aquéllos en los que no existe exclusión en el consumo, es decir, no podemos privar a otros de beneficiarse de ellos y su consumo por parte de algunas personas no reduce la cantidad disponible para el consumo de otras. Por ello es que las personas pueden consumirlos sin pagar por ellos y, por ende, habrá una producción sub-óptima. Musgrove (1996) señala que esto es lo que ocurre para algunos servicios de atención en el sector salud y que desencadena que el gobierno o alguna organización en particular paguen por su producción. Ejemplos son las campañas en televisión para la prevención de ciertas enfermedades como el VIH/SIDA o el cólera y la fumigación en ciertos lugares geográficos para el control de las plagas. También caben dentro de esta definición aquellos tratamientos para enfermedades que han sido 100% erradicadas.
 Externalidades: son aquellas situaciones en que la acción de un individuo genera efectos (positivos o negativos) en el resto de las personas y que el mercado no es capaz de internalizar, con la consiguiente asignación ineficiente de recursos. En el mercado de las atenciones de salud existe una serie de bienes y servicios que generan externalidades, como inmunizaciones o tratamiento de enfermedades infectocontagiosas. En este contexto, existen bienes privados demandados por las personas y que, además, puede existir la intervención del Estado para que sean provistos (tanto a través de la provisión pública o bien financiando la producción por parte de privados). En la práctica, son casos de mercados que inicialmente funcionan de forma privada y donde los individuos compran ciertos productos y/o servicios y se benefician de ellos. Pero esto genera una externalidad positiva en el resto de la población, que no es capturada completamente por quien paga y por eso hay muchas personas que no están dispuestas a pagar la totalidad de la intervención, ya que no se quedan con el 100% de su beneficio.

Asimetrías de información: estos son los casos en los cuales a la hora de negociar una de las contrapartes no posee la misma información que el resto de los participantes. Hay varios tipos de asimetrías, dentro de las que se encuentran:

i. Selección adversa: Esta falla de mercado surge desde los demandantes (en este caso, los asegurados) y se genera desde la asimetría de información y desde los incentivos por parte de los consumidores a maximizar la prima que pagan, haciendo que el estado de salud declarado por los agentes hacia las empresas aseguradoras no sea necesariamente su real estado, llevando a que los demandantes prefieran el seguro que les dé más beneficios como proporción de la prima que pagan. Dado lo anterior, se merma la asignación eficiente y justa del seguro de salud entre los afiliados, el cual buscaría cobrar más al agente más riesgoso y menos al más sano.
ii. Selección por riesgo: Surge desde las empresas aseguradores u oferta de este mercado las cuales, a sabiendas del problema de selección adversa anteriormente señalado, buscan discriminar a las personas solicitando una serie de antecedentes personales, pudiendo hacer múltiples planes de modo de realizar una selección de los asegurados más eficiente. Esto genera oportunidades para que las aseguradoras cobren distintas primas (diferenciación de precios por riesgo) y así las personas se autoseleccionen, situación que es eficiente en el sentido que permite a todos poseer el seguro que están dispuestos a pagar. Pero con lo anterior, muchas veces resultan perjudicadas personas de alto riesgo y bajos ingresos, incapaces de pagar altas cantidades por su seguro y por atenciones de salud. Lo anterior hace necesaria la intervención del Estado, tanto para regular los contratos ofrecidos por las aseguradoras como para asegurar y/o subsidiar a quienes no poseen los recursos para pagar.
iii. Riesgo moral: este es el caso en que los individuos luego de asumir un compromiso cambian su comportamiento previo, dada la nueva circunstancia. Según Rothschild y Stiglitz (1976) esto es lo que ocurre en los mercados de los seguros de salud. En particular, en estos casos los asegurados después de contratar el seguro pueden hacer más probable que el evento asegurado ocurra, es decir, dado que están cubiertos por un seguro de salud pueden no cuidarse como lo hacían previamente a la existencia del seguro. En este contexto, se justifica la intervención del Estado para limitar en alguna cuantía la existencia del problema en cuestión.
iv. Bienes meritorios: estos son un tipo de bienes distintos a los anteriores, ya que en esos casos uno de los supuestos intrínsecos era que se respetaba la soberanía del consumidor, es decir, que éste estaba de acuerdo con la asignación de recursos. Lo que sucede es que se interviene este supuesto clave por parte del Estado para así lograr un bien mayor. En este marco conceptual destaca: Musgrove (1996). Rothschild, Michael and Stiglitz, Joseph (1976) y Yañez (1992).
v. Inconsistencia Dinámica: surge a partir de los bienes meritorios donde el beneficio marginal privado de consumirlos a lo largo del tiempo es menor al beneficio marginal social. El problema es que la información de corto plazo se encuentra distorsionada o es incompleta, por lo que las personas deciden realizar actividades erradas que poseen efectos negativos en el mediano y largo plazo y ex-post descubren los costos de haber tomado decisiones usando información incompleta. Un ejemplo clásico en esta materia es el consumo de bienes como la leche, ya que si no se enseña a los padres que su consumo es relevante, como su precio es mayor que el de otras opciones sustitutas (por ejemplo el té), sus padres pueden darles a sus hijos un consumo que sea sub-óptimo, teniendo como resultado que esos niños tengan problemas con su crecimiento, desarrollo dental y otros. La misma razón es lo que motiva a que existan los servicios de planificación familiar, las vacunaciones, el control de enfermedades de transmisión sexual, entre otros.
En resumen, son bienes en los cuales la intervención del Estado se hace muy necesaria, ya que logran intervenir la forma en que las personas comprenden ciertas circunstancias y realidades, y les permiten lograr un óptimo con sus consiguientes mayores beneficios sociales e individuales.
Pese a que en la realidad las fallas anteriores existen y de forma importante, a los países no sólo les preocupa eliminar y/o manejar estas fallas, sino que hacerlo tanto sujeto a los ingresos que cada nación posea como asignando de forma eficiente dichos recursos.

3. Tipos de intervenciones a realizar por el Estado

Musgrove (1996) establece un marco de análisis que señala los tipos de intervenciones y/o actividades existentes que el Estado debe realizar, junto con señalar cuál debería ser el área de acción adecuada de cada una ellas. Las actividades son las siguientes:

a. Informar, esto consiste en dar información o bien persuadir, sin exigir ninguna conducta a cambio. Estas actividades pueden ser dirigidas hacia los consumidores, como en los casos en los que se dan a conocer los riesgos en la salud del hábito de fumar o bien de no lavarse las manos. En estas circunstancias, el rol del Estado es generar espacios para que las personas se eduquen y se preocupen de su salud, de forma tal que ellas mismas busquen atenderse sin que el Estado deba obligarlos. En este entendido, también es importante informar para así incentivar el consumo de ciertos bienes meritorios y el no consumo de bienes no meritorios. El orden de presentación no está asociado a su jerarquía e importancia relativa. Mientras que por el lado de la oferta, es decir de los proveedores de atenciones de salud o bien de los proveedores para insumos de éstas, se entrega información en cuanto a investigaciones realizadas o bien la difusión de patrones de algunas enfermedades o de los efectos y riesgos de ciertos procedimientos médicos.
b. Regular, se refiere al rol que le cabe al Estado en lo concerniente a establecer la legislación para acreditación de médicos u hospitales, junto con normar el mercado de los seguros de salud para oferentes y demandantes. Las empresas de seguros tienen incentivos a cobrar más caro por sus servicios que lo que realmente deberían, lo que ocurre por las asimetrías de información señaladas en la sección precedente. Otro gran problema del mercado de los seguros, es que existe un trade-off entre selección de asegurados y eficiencia. Esto se traduce en incentivos que poseen los seguros para seleccionar asegurados y de esta forma aumentar la probabilidad de mayores utilidades. Estos esfuerzos para seleccionar asegurados van en detrimento del otro objetivo; obtener las mejores soluciones para los problemas de salud de sus asegurados, al menor costo posible y con el máximo estándar de calidad. Es necesario también regular el comportamiento de los individuos, ya que ellos poseen más información sobre su estado de salud que las aseguradoras. Las personas tienen incentivos para aparentar tener un mejor estado de salud que la que realmente poseen con el fin que les cobren menos, y una vez cubiertos no tienen incentivos a realizar una demanda eficiente, por lo que podrían exigir atenciones médicas más allá de lo necesario.

c. Establecer mandatos, esta función referencia a que el Estado obliga a las personas naturales o jurídicas a realizar determinadas acciones o actividades, por ejemplo, la cotización obligatoria en salud.

d. Financiar, consiste en que el gobierno otorga recursos (en base a los que obtuvo en base a los mandatos), para que se provean las prestaciones de salud. Esto puede ser directamente a través de la provisión pública o bien financiando a proveedores privados para que lo hagan. Tal como se muestra en el Anexo N° 3, el FONASA compra prestaciones tanto al sector público como al sector privado. Por otro lado, en los mercados de seguros el precio debe estar asociado al riesgo; esto implica que a las personas más riesgosas se les cobre más y a las menos riesgosas menos. Esta situación podría llevar a las personas más riesgosas y a su vez más pobres, a no pagar por su seguro y sus atenciones de salud, lo que en opinión de Musgrove (1996) justifica que el Estado deba financiar las atenciones de salud de estos grupos de personas. En cuanto a las prestaciones, resulta de suma importancia que los bienes y servicios que se financien sean los más costo-efectivos. Es importante que también se financien los bienes y servicios públicos de salud que posean externalidades amplias, junto con que se produzcan y consuman en las cantidades apropiadas.

e. Proveer, significa proporcionar los servicios de atención de salud necesarios por parte del Estado. Los servicios se pueden agrupar en 3 grandes conjuntos: los bienes públicos, ciertos bienes privados (los que posean altas externalidades) y los meritorios.
De partida, la provisión estatal debe estar asociada a aquellos bienes y/o servicios denominados bienes públicos, donde el consumo de algunos no reduce el de otros, ni tampoco existe alguna exclusión en su uso. Ejemplos de estos servicios serían los alcantarillados sanitarios, el control de vectores y plagas, la limpieza del aire y la educación para la salud, entre otros. Los que se financian generalmente son de carácter preventivo.
Lo anteriormente señalado debe ser entendido en el marco de bienes públicos que son necesarios para las personas, pudiendo existir algunos que por sus elevados precios no justifiquen el financiamiento estatal (por ejemplo, macro ventiladores que eliminen en parte la contaminación de Santiago puede ser una buena medida, pero su alto costo lo hace inviable).
En cuanto a los bienes privados, también puede ser que el Estado los provea. Esto se entiende en la medida que dichos bienes generen algún grado de externalidades. En la práctica, son casos de mercados que inicialmente funcionan de forma privada y donde los individuos compran cierto producto y/o intervención y se benefician de ella generando una externalidad en el resto de las personas que no es capturada completamente por quien paga. Debido a lo anteriormente señalado hay mucha gente que no está dispuesta a pagar la totalidad, Musgrove (1996), de la intervención ya que no se quedan con el 100% del beneficio. Ejemplo son las enfermedades contagiosas como la tuberculosis, las que al no existir la provisión estatal, probablemente sucedería que las personas tomarían tratamientos en una cantidad inferior al óptimo o simplemente no lo harían.
Para concluir los aspectos relevantes de este tipo de intervención, cabe enfatizar, como señalamos anteriormente, que hay una serie de bienes que generan mayores beneficios sociales que su propio costo, pero muchas veces eso no implica que el Estado deba cubrirlos en todas las circunstancias. Este juicio dependerá de los presupuestos fiscales y, por ende, resultará de primera importancia establecer prioridades, ojalá consensuadas, respecto de los servicios de salud a proveer.

domingo, 8 de noviembre de 2015

PRIMER SEMINARIO DE ÉTICA, BIOÉTICA Y LEGALIDAD EN ODONTOLOGÍA

El sábado  17 de octubre de 2015,  se realizó el Primer Seminario de Ética, Bioética y Legalidad en el Colegio de Cirujano Dentistas, actividad significativa para difundir el marco ético y jurídico en que se debe desenvolver el Odontólogo.
En la actividad participó el Dr. Luis Ciocca Gómez, destacado profesional y Director del Programa de Odontología Legal y Forense de la Facultad de Odontología de la Universidad de Chile.










DEPARTAMENTO DE ÉTICA DEL COLEGIO DE DENTISTAS DIFUNDE PROPUESTA DE NUEVO CÓDIGO DE ÉTICA


El Colegio de Cirujano Dentistas de Chile A.G. , este año 2015 ha difundido una Propuesta para un nuevo Código de Ética, lo que constituye un cambio significativo que apunta al centro del Perfil del Cirujano Dentista y del ejercicio de la Profesión.








El link es: http://www.colegiodentistas.cl/portal/index.php?option=com_k2&view=item&id=759:colegio-de-dentistas-invita-a-hacer-comentarios-sobre-nuevo-c%C3%B3digo-de-%C3%A9tica&Itemid=72



MODIFICACIÓN DE LEY 20.129 PARA ACREDITACIÓN OBLIGATORIA DE LA CARRERA DE ODONTOLOGÍA

Para lograr la acreditación obligatoria de la carrera de Odontología, se requiere modificar el artículo 27 de la Ley 20.129, agregando el título profesional de Cirujano Dentista a los títulos ya incluídos de Médico Cirujano y de Profesor.








El artículo 46 de la misma Ley 20.129 establece que las agencias acreditadoras son las autorizadas para acreditar en este caso el pregrado de Odontología. Por ello, la importancia de la existencia de CONACEO (Corporación Nacional de Certificación de Especialidades Odontológicas), que está próxima a obtener autorizada como tal.